
Siguiendo con esto que quiere ser un espacio dedicado a recordar a Hector Gagliardi...Con respeto y con amor.A lo mejor sin su talento e inspiración, voy a incluir hoy uno de sus poemas: El rusito...y luego uno que escribí, en otra ocasión, que insertados uno tras el otro, podria parecer una réplica. Si tiene algo de eso, es por pura casualidad.
Gagliardi escribía en Octavas, cosa que no me animo a seguir, trato de ser espontáneo, tratar de no hacer borrador, pero si lo logro a medias y provoco algo en el lector, me doy por satisfecho...
EL RUSITO
Mas vivo y calculador
que toda la clase junta
no prestaba el sacapuntas
sino a cambio de un favor
Lo nombramos tasador
en la compra de baleros,
porque el padre era mueblero
y el hermano lustrador
Nunca lo pude pescar
en algo que no sabia,
porque adentro lo tenia
el deseo de triunfar
Y lo veía estudiar
sentado en la mueblería,
sin oír la gritería
de nosotros al jugar.
Era el que siempre tenia
mas flamantes las bolitas
y en tiempos de figuritas
la ¡difícil! Conseguía
Y en los recreos corría
no con afán de jugar,
sino por querer cambiar
lo que a el le convenía.
En los partidos rogaba
Que lo pusieran de “wing´´
pero, estudiaba el violín
y en lo mejor nos dejaba,
Y escrupuloso limpiaba
aquel estuche arruinado
que en el arco había quedado
con la ropa amontonada.
Estando en quinto cayó
muy enfermo gravemente,
con medico diariamente
por un estirón que dio.
Cuando la madre me vió
que lo iba a visitar
me empezó a acariciar
y en silencio lagrimeó.
Lo encontré mas consumido,
la nariz muy afilada
cada vez que respiraba
se le escapaba un gemido,
Estaba como dormido.....
un ratito lo miré
y temblando lo toqué
y me fui sin hacer ruido.
Me dió ganas de llorar
verlo tan mal al “Rusito´´
caminando despacito
me quería serenar
y me detuve a pensar
que los celos que sentía
por todo lo que el sabia
los tenia que olvidar.
Entonces, el otro yo,
ese que hay aquí adentro
que llaman remordimiento
en la puerta me frenó
Y aunque nadie me entendió
volví en puntas de pie
en la frente lo besé
y el “Rusito” me sonrió.
Salí de la mueblería
como si fuera vació,
un algo que daba frío
vergüenza....yo no sabia.
La gente iba y venia
y hasta alguno me empujó
pero yo pensaba en Dios
y en mi amigo que se iba.
Paso el tiempo, se curó,
volvió a ser el primero,
y fuimos tan compañeros
como nadie imaginó,
El soñaba ser Doctor,
ver la chapa lustradita
y yo en ser como Ochoita,
aquel “crack” gambeteador!
La vida, nos fue llevando
por caminos diferentes...
El “Rusito”, tenazmente
llegóa medico luchando
y yo, sigo soñando,
pienso en el, la mueblería
y otra vez como aquel día...
ya me ven...estoy llorando.
Lejos de querer compararme o parecer similar, les agrego mis versos libres. en los que supongo, muchos, una verdad han de encontrar
EL ANTISEMITA
Que Chaplin fue judío,
les dice para quedar bien,
y aunque esto no sea cierto,
les habla de otros cien.
Y como si esto no bastara,
les larga a continuación,
que Jacobo, el rusito
es su amigo de corazón.
Cuando se trata de guita
y el la quiere ganar
- no seas Moische-les recrimina
''te parecé a tu papá''
y no les recuerda la usura,
porque a veces sabe callar.
'ustedes son muy unidos''
a el le gusta repetir,
''tus paisanos son muy vivos''
'ellos sí saben vivir'
y al decirles"tus paisanos,,
les niega la nacionalidad,
¿Presidente argentino?
¿Un israelita?Imposible, jamás!
Ministros de economía...
siii, porque es muy capáz!
Y cuando se descubre el afano,
la repartija en general,
fácil es culpar al judío,
"'si ellos solo saben robar''
El antijudio de veras,
no busca mucha información,
si lo tiene todo escrito,
de antes de la Inquisición.
Cuando las diferencias se dejen,
algún día de remarcar,
y veamos al diferente,
como cosa muy normal
viviremos en otro mundo...
Pero....Alguna vez sucederá?
Efraim Holender 4/4/07

No hay comentarios:
Publicar un comentario