domingo, 6 de mayo de 2007

DESAFIO:ESCRIBIR VERSOS A LO GAGLIARDI II

Una buena amiga, argentina residente en Israel, utilizando el seudónimo de Petreca, me hace llegar su aliento y un poema original de Gagliardi.

Efraim..
Me pareció de muy buen gusto tu convite..me encanta la poesia y
Hector Gagliardi, es uno de mis preferidos.
Pero como no me "luzco" en escribirlas..quiero aprovechar este espacio..con tu permiso, para dedicarle una de Gagliardi a mi hijo, que acaba de enrolarse..

EL CONSCRIPTO


Le sucedió a fulanito,
el nombre no viene al caso:
de veinte años escasos
De presumir el mocito,
y a pesar de los escritos
que presento el abogado,
por un año lo mandaron
a vestirse de conscripto.

La madre se desmayo,
Y las hermanas lloraron
El día que comprobaron
Que el doctor no lo salvo:
Y el , que siempre se peino
Con “jopo” y a dos cepillos,
Le pasaron el rastrillo
Y sin melena quedo.

Se acabo la carne dura,
y que esto me hace mal,
y que tiene poca sal,
y a mi no me den verdura,
porque apretar la cintura
un día se pueda hacer,
pero, al trote y sin comer,
se terminan las posturas.

Empezó a comprobar
que el sol sale temprano
y un matecito en la mano
para hacerlo levantar,
nadie lo viene a cebar
porque allí no esta la madre,
que te recuerda que es tarde,
o es hora de trabajar.

Allí aprendió que el teniente
no es uno de bigotito
que pasa con el autito
para ver a la de enfrente,
porque ese de repente
con el grito “cuerpo a tierra”
hasta Colon te recuerda
descubriendo el continente.

El no estaba acostumbrado
a tener que obedecer
y menos tener que ser
el chico de los mandados,
pero Sargentos y Cabos
le sacaron en tres días,
el cansancio que tenia
en el cuerpo acumulado.

El Sol le tostó la cara
y de tanto “sobre el hombro”
fue notando con asombro
que el fusil ya no pesaba;
Las manitos delicadas
se le pusieron callosas
y hacia sonar baldosas
cada vez que se cuadraba.

Y entonces llego a querer
hasta el sargento primero
y fue el Teniente un compañero
que lo hacia obedecer
sin hacerle comprender
de que era un superior
y sin notarlo sintió
cariño por su cuartel

Y fue una tarde cualquiera
que volviendo del campito,
transpirado, tostadito,
levantada la visera
sintió nacer esa fiera
que escondemos en el pecho,
cuando en el mástil derecho
vio flamear nuestra bandera.

Es que a veces no podemos
expresar nuestro sentir
porque es difícil medir
hasta donde la queremos,
pero por dentro sabemos
que hasta el alma se agiganta
cuando pasa azul y blanca
con los colores del cielo.

Bravo, Petreca...Hiciste muy bien...Entre versos originales y ''apòcrifos'' que ya van a venir, quisiera que este tópico, durara mucho tiempo, siguiera creciendo, alrededor de la figura de Hector Gagliardi...
¿No es cierto que siempre es un placer muy especial volver a su singular manera de contar en rima, su visión y filosofía de vida?
Mientras los amigos se animan a mandarne sus poemas al estilo de...incluyo uno, ustedes juzgarán.

MEDICO DE BARRIO

Donde estás, médico de mi barrio,,
aquel que venia a casa con tiempo
y siempre se quedaba a charlar?
Solo entrabas y uno sentía
que ya empezaba a mejorar!!

De los médicos de hoy,
cuya sabiduría no quito,
pareciera que les importas un pito
pero sé que solo es mi impresión

Nos prolongan la vida...
Cuanto que la ciencia avanza!!!
aunque no te miren la cara,
metidos en el PC hasta la panza

En las mutuales no hay tiempo
para averiguar algo de vos,
ni te visita el cirujano,
que a la noche te operó.

Puede que pagando extras
Consigas mejor atención.,
pero que quieren, amigos
yo añoro de mi infancia...
la visita del doctor
E.N.H

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